martes, 4 de junio de 2013

red de telescopios Cherenkov

Uno de los tres tipos de telescopio de la 'red de telescopios Cherenkov' u observatorio CTA ya tiene su prototipo en funcionamiento. En los próximos meses, el prototipo realizará pruebas de todas sus funciones para demostrar su viabilidad. El comienzo de la construcción está previsto en 2015.



Una ceremonia de inauguración celebrada en Berlín (Alemania) a finales del mes de mayo marcó el inicio del funcionamiento del primer prototipo de telescopio de CTA, que está instalado en las instalaciones del laboratorio DESY, organismo responsable de la coordinación del diseño y construcción de los telescopios de mediano tamaño (12 m) de CTA, como el prototipo recientemente finalizado.

Según sus promotores, esto marca un hito en el desarrollo de este proyecto internacional que estudiará el universo mediante los rayos gamma, un tipo de radiación procedente de procesos astrofísicos muy energéticos.

"Más de 1.000 científicos e ingenieros de 27 países trabajan desde 2006 para construir el observatorio CTA", manifiesta Manel Martínez, investigador del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE) y portavoz de CTA. "El equipo de DESY liderado por Stefan Schlenstedt ha realizado un trabajo impresionante para preparar este prototipo y hacerlo operativo".

Una parte importante de la estructura del prototipo, el sistema que permite los movimientos en azimut y elevación, se ha construido en la empresa española Asturfeito.

La participación de los grupos de investigación españoles abarca diversas áreas del proyecto, entre las que se encuentran el desarrollo y construcción de  la electrónica de disparo y mecánica de las cámaras del prototipo inagurado. De entre estas áreas, los grupos españoles se encuentran especialmente involucrados en el desarrollo y construcción de la mecánica y electrónica de los telescopios de 23 metros de diámetro, los de mayor tamaño en CTA.

España es el quinto país en CTA, con 72 miembros distribuidos en 7 instituciones: además del IFAE, participan el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT); Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC); Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC-CSIC); Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB); Universidad Autónoma de Barcelona (UAB); y Universidad Complutense de Madrid (UCM). La participación española en CTA cuenta con el apoyo del Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN), proyecto Consolider-Ingenio 2010.

El objetivo científico de CTA, incluido en la lista ESFRI de infraestructuras científicas prioritarias en Europa, es estudiar el universo a partir de la información que aportan los rayos gamma, un tipo de radiación muy energética, del orden de teraelectronvoltios.

Cada segundo, miles de rayos cósmicos de muy alta energía atraviesan la atmósfera terrestre, creando una cascada de partículas que emite una tenue luz azul, llamada 'luz de Cherenkov', que es detectada por los telescopios de CTA.

El observatorio CTA estará formado por dos redes de telescopios Cherenkov, uno en el hemisferio sur (mayor, de 70-100 telescopios, y sensible a rayos gamma de mayor energía) y otra más pequeña en el hemisferio norte (20-30 telescopios), abarcando así todo el cielo. Uno de los lugares que se barajan para la instalación de la base en el hemisferio norte son las Islas Canarias, donde ya operan los telescopios de rayos gamma MAGIC.

Cada base estará formada por tres tipos telescopios, desde los 25 hasta los 6 metros de diámetro, pasando por los de tamaño intermedio como el inaugurado en Alemania, lo que permite cubrir un amplio rango energético del espectro de los rayos cósmicos.

Los rayos gamma contienen valiosa información de los sucesos astrofísicos donde se produjeron, muy energéticos: supernovas, sistemas de estrellas binarios, púlsares o núcleos activos de galaxias. Uno de los mejores candidatos a ser observado por CTA es el agujero negro masivo más cercano que se conoce, el que alberga el centro de nuestra propia galaxia, donde se producen rayos gamma de muy alta energía.

Los expertos calculan que CTA mejorará hasta un factor 10 la sensibilidad de los telescopios Cherenkov existentes en la actualidad, descubriendo en torno a 1.000 nuevas fuentes astrofísicas con mayor precisión. Además de mejorar la comprensión de los mecanismos que generan la radiación gamma, CTA también pone sus ojos en la detección de la materia oscura, que compone más del 80% de la materia del Universo y aún no ha sido detectada experimentalmente. (Fuente: CPAN)
 

lunes, 3 de junio de 2013

Trigonometria : Razones Trigonometricas de Cualquier Angulo Clase 3

Hola Lectores continuamos con la enseñanza de esta maravillosa Materia que es la Trigonometria, en esta nueva entrada vamos a ver como calcular las razones de un Angulo X y que a traves de la circunferencia trazaremos dicho proceso a modo de Explicacion.

Razones Trigonometricas de Cualquier Angulo
 
Se llama circunferencia goniométrica a aquélla que tiene su centro en el origen de coordenadas y su radio es la unidad. En la circunferencia goniométrica los ejes de coordenadas delimitan cuatro cuadrantes que se numeran en sentido contrario a las agujas del reloj.

QOP y TOS son triángulos semejantes
QOP y T'OS′ son triángulos semejantes

El seno es la ordenada.
El coseno es la abscisa.
-1 ≤ sen α ≤ 1
-1 ≤ cos α ≤ 1

Veamos la siguiente Figura para aclarar mas lo descrito anteriormente:

Ahora Queridos Alumnos teniendo en cuenta esto vamos a calcular la Funciones Trigonometricas Respectivamente.

Sen α = PQ / OP = PQ / r = PQ Nota : Porque el Valor de r = 1
Cos α = OQ / OP = OQ
Tan α = PQ / OQ = ST / OT = ST / r = ST
Cosec α = OP / PQ = OS' / OT' = OS' / r = OS'
Sec α = OP / OQ = OS / OT = OS / r = OS
Cotg α = OQ / PQ = S'T' / OT' = S'T' / r = S'T'

Cualquier duda respecto al Procedimiento comentar 

Saludos
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Funcionamiento Neuronal

Salir de casa para ir a trabajar puede parecer un acto cognitivamente simple, que a menudo hacemos de forma casi automática, pero con cada paso que damos, nuestro cerebro trabaja intensamente para crear mapas del entorno que nos permitan recorrerlo y recordar dónde estamos.



Conforme recorremos el primer metro fuera de casa, o pasamos junto al árbol de la esquina, neuronas específicas disparan sus señales. Y así sucesivamente ante rasgos del entorno que reconocemos y que nos permiten orientarnos. De este modo, el cerebro construye un mapa, que es mucho más preciso de lo que podríamos creer.

El cómo las neuronas crean estos mapas de nuestro entorno cotidiano ha fascinado a los científicos durante décadas. Se sabe que varios tipos de estímulos influyen en la creación de tales mapas, incluyendo rasgos visuales del entorno físico (como por ejemplo el árbol de la esquina) la percepción corporal de cuán rápido nos movemos, y otros estímulos, incluyendo olores (como por ejemplo el de ese mismo árbol de la esquina). Sin embargo, se desconoce cuáles son los mecanismos exactos mediante los que grupos de neuronas combinan estos diversos estímulos para crear mapas precisos.

Para aclarar este enigma, el equipo del neurofísico Mayank Mehta de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) construyó un entorno de realidad virtual que les permitía a los investigadores manipular estos estímulos mientras medían en las ratas la actividad de las neuronas que crean mapas.

Sorprendentemente, Mehta y sus colaboradores encontraron que cuando se eliminaban ciertos estímulos, las neuronas que normalmente disparan sus señales cada vez que una rata pasa por un punto de referencia o lugar específico en el mundo real (células de lugar), comenzaban en vez de ello a calcular la posición relativa de la rata, disparando sus señales, por ejemplo, cada vez que el roedor avanzaba cinco pasos y luego retrocedía cinco pasos, independientemente de los puntos de referencia. Además, muchas otras células que crean mapas estaban inactivas, lo cual sugiere que en estas neuronas influyen mucho los estímulos sensoriales.

Estos resultados, evaluados en su conjunto, proporcionan una idea reveladora de cómo estímulos sensoriales distintos cooperan y compiten para influir en la intrincada red de actividad neuronal. Conocer bien cómo funcionan estas células es fundamental para entender cómo el cerebro crea y mantiene los recuerdos, los cuales son vulnerables a trastornos tales como el Mal de Alzheimer y el estrés postraumático.

En la investigación también han trabajado Pascal Ravassard, Ashley Kees, Bernard Willers, David Ho, Daniel A. Aharoni, Jesse Cushman y Zahra M. Aghajan.

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Entrelazamiento cuántico en la Estación Espacial Internacional

La Estación Espacial Internacional (ISS) se podría usar para un importante experimento de entrelazamiento cuántico, un extraño fenómeno de la física cuántica que fue calificado por Albert Einstein como una "acción fantasmal a distancia". Hasta ahora, los experimentos que examinan este aspecto peculiar de la física se han limitado a distancias relativamente pequeñas en la Tierra.



En un nuevo estudio, unos investigadores han propuesto la utilización de la Estación Espacial Internacional para poner a prueba los límites de esta "acción fantasmal" y, potencialmente, ayudar a desarrollar la primera red global de comunicación cuántica.

Sus planes incluyen lo que se conoce como Experimento Bell, para poner a prueba la contradicción teórica entre las predicciones de la mecánica cuántica y las de la física clásica, y un experimento de distribución de claves cuánticas que utilizará a la ISS como repetidor para enviar una clave de codificación secreta a través de distancias mucho más grandes que las que ya se han logrado con fibra óptica en la Tierra.

Los cálculos del equipo de Rupert Ursin, de la Academia de Ciencias de Austria, muestran que los principales objetivos experimentales podrían alcanzarse con sólo unos pocos pases de la ISS sobre la estación de tierra, teniendo cada experimento una duración de menos de 70 segundos por cada sobrevuelo.

El único equipamiento necesario a bordo de la ISS sería un módulo de detección de fotones, que podría ser enviado a la ISS y conectado a instrumental ya existente.

Para el experimento Bell, se genera en la superficie terrestre un par de fotones entrelazados cuánticamente. Uno de estos fotones se envía desde la base de tierra a la ISS, mientras que el otro se puede medir de manera local en la superficie terrestre para su posterior comparación.


El módulo Cupola, en la imagen izquierda, posee una ventana, en la imagen central, con la orientación adecuada. El receptor óptico se podría instalar en el dispositivo mostrado en la imagen derecha. (Imágenes izquierda y central: NASA/JPL-Caltech. Imagen derecha: ESA/Cosine)

Los fotones entrelazados cuánticamente tienen una íntima conexión entre sí, incluso cuando se les separa a grandes distancias. Esta conexión desafía las leyes de la física clásica. Una medición en uno de los fotones entrelazados del par determinará el resultado de la misma medición en el segundo fotón, sin importar lo alejados que estén.

Según la física cuántica, el entrelazamiento es independiente de la distancia. En el experimento, se pondrá a prueba esta afirmación con una distancia muy grande.

Los experimentos como éste también permitirán poner a prueba los potenciales efectos que la gravedad pueda tener sobre el entrelazamiento cuántico.

Información adicional
 

domingo, 2 de junio de 2013

Sicologia Facebook

Con más de mil millones de cuentas activas en el mundo, puede ser fácil olvidarse de que algunas personas no utilizan Facebook pese a disponer de conexión a internet. Sus motivos, y los aspectos psicológicos y sociológicos de la decisión de no estar en Facebook, han sido objeto de análisis en un nuevo estudio, realizado por el equipo de Madeline E. Smith, de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, y Eric P. S. Baumer, de la de Cornell en Ithaca, Nueva York, ambas instituciones en Estados Unidos.




Los resultados de esta investigación sugieren que el no usar Facebook es más común de lo que se cree: Un tercio de los usuarios de Facebook desactivan su cuenta, y uno de cada 10 la suprimen.

De 410 personas que respondieron a un cuestionario online, 46 habían suprimido su cuenta de Facebook. Más del 90 por ciento dijo estar satisfecho con su decisión, y la mayoría se abstuvo de regresar a Facebook. Otros no eran capaces de cortar del todo con Facebook, pero sí se tomaban descansos en el uso de esta red social.

Más de un cuarto de los encuestados (110) desactivaron en algún momento su cuenta, lo que implica ocultar todo lo que han hecho en Facebook, pero reteniendo los datos, lo que permite reactivar la cuenta en cualquier momento. Dos tercios de quienes la desactivaron expresaron estar satisfechos con su decisión; un tercio acabó regresando.

Algunos encuestados utilizaron otras estrategias para limitar su uso de Facebook. En ese sentido, varios participantes pidieron a su cónyuge que les cambiase la contraseña, y sólo les permitiera conectarse en sesiones limitadas. Un participante explicó que redirigió todo mensaje electrónico de Facebook a una dirección de correo electrónico que nunca revisa. Otros instalaron plugins de navegador que les impiden visitar Facebook.

Las razones para dejarlo fueron variadas, desde preocupaciones por la privacidad y el peligro de un uso indebido de datos, hasta un descenso de la productividad por culpa de pasar demasiado tiempo en Facebook, e incluso problemas de adicción a las redes sociales.

Algunos encuestados dijeron que estaban cansados de los contactos sociales banales y de los chats superficiales.

Otros dejaron de usar Facebook a fin de evitar el tener que aceptar como "amigo" a su jefe o jefa, a un compañero o compañera de estudios, o a un antiguo novio o novia.

Adicionalmente, 75 personas de la encuesta no tenían ni nunca habían tenido una cuenta en Facebook.

Aunque algunos de los encuestados que no usaban Facebook no criticaron la red social, otros proporcionaron listas elaboradas de las razones por las que no se unirían a Facebook. Algunos esgrimían la pérdida de privacidad derivada de estar en esa red social, argumentando que no querían exhibirse de esa manera, y comparaban el uso habitual de Facebook a vivir su vida dentro de una especie de acuario global.

El equipo de investigación también notó una actitud de rebeldía y orgullo entre quienes rechazaban integrarse en Facebook.

Los resultados del nuevo estudio sugieren que los usuarios de Facebook que desactivan su cuenta tienen más probabilidades de conocer a alguien que también hizo lo mismo. El equipo de investigación planea profundizar en este aparente "efecto contagio" de apartarse de Facebook.

En el estudio también han trabajado Phil Adams, Vera D. Khovanskaya, Tony C. Liao, Victoria Schwanda Sosik y Kaiton Williams, de la Universidad de Cornell.

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Antiguo curso fluvial en Marte

Un equipo estadounidense publica en Science la mejor prueba facilitada hasta ahora de la existencia de un antiguo curso fluvial en Marte. Así lo confirma el descubrimiento de conglomerados roca formada por una mezcla de piedras y arena en los sedimentos del cráter marciano Gale, por donde se mueve actualmente el rover Curiosity. Incluso se han detectado guijarros redondeados parecidos a los de los ríos terrestres. Los datos los han facilitado dos instrumentos del rover: la cámara del mástil (Mastcam) y el espectrómetro CHEMCAM, que analiza las rocas marcianas mediante un láser.



Los científicos estiman que el río marciano en esta región debió de tener entre 0,3 y 90 cm de profundidad, con una velocidad del agua de entre 0,2 y 0,75 metros por segundo. El nuevo estudio parece confirmar lo que otros ya habían sugerido antes: que las condiciones en el pasado de Marte fueron mucho más cálidas y húmedas que las actuales.

Este hallazgo permite a los científicos reconstruir la historia climática del planeta. «Para poder mover y moldear estos cantos rodados, el agua debería de haber corrido entre diez centímetros y un metro de profundidad, circulando a una velocidad aproximada de 3,6 kilómetros por hora, más rápido que en los cauces habituales de muchos ríos», explica Morten Bo Madsen, líder del grupo de investigadores del Instituto Niels Bohr.

Es por eso que no se ha tratado de corrientes esporádicas que se evaporaran rápidamente, sino que el agua habría discurrido por dicho cauce durante periodos de tiempo prolongados. Probablemente, el planeta poseería una atmósfera más densa que la actual, con unas presiones superiores, pues en la actualidad la presión es cien veces menor que la terrestre.

sábado, 1 de junio de 2013

Exploradores de Marte absorberían altas dosis de radiación

Durante la mayor parte de los 253 días que duró el viaje a Marte del rover Curiosity, que salió de la Tierra en noviembre de 2011, su medidor RAD Radiation Assessment Detector fue registrando la radiación dentro de la nave.

Ahora se publican en Science los datos, que ofrecen una idea a los científicos del peligro que puede suponer esta radiación ionizante para las misiones con humanos que se están preparando al planeta rojo.



Los resultados han servido para deducir que la dosis equivalente que recibiría un astronauta solo durante el viaje de ida y vuelta, sin contar la estancia y con los blindajes antirradiación y sistemas de propulsión actuales, sería de unos 0,66 sievert (Sv). El tiempo en la superficie marciana podría aumentar considerablemente esta cifra.

La dosis equivalente mide el efecto de las radiaciones sobre los tejidos biológicos, y la exposición prolongada a dosis de 1 Sv se asocia con un aumento del 5% en el riesgo de padecer un cáncer mortal, según diversos estudios. De hecho las agencias espaciales proponen que las tripulaciones no superen ese valor.

Por comparar, la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) recomiendan no superar una dosis de 0,1 Sv al año en las instalaciones terrestres. Los tripulantes de la Estación Espacial Internacional, por ejemplo, también lo cumplen.

“Dejamos a otros la valoración sobre qué niveles de riesgo son aceptables en las misiones tripuladas”, comenta a SINC el autor principal del estudio, Cary Zeitlin, del Southwest Research Institute (EEUU), que subraya: “El trabajo de nuestro equipo es tomar las mejores medidas posibles para que las personas que tengan que tomar las decisiones dispongan de una información muy precisa”.

Lo que sí destaca el científico son las dos formas de radiación que supondrán un riesgo para la salud en los largos viajes espaciales: la dosis baja pero constante de rayos cósmicos galácticos (GCR) y la posible exposición súbita a las partículas energéticas solares (SEP) procedentes de una llamarada del Sol.

“Un evento SEP podría causar grandes problemas en una misión a Marte, pero estadísticamente es algo poco probable, además de que las naves espaciales para estos viajes contarían con un ‘refugio frente a la tormenta’, un pequeño habitáculo bien blindado donde la gente pudiera cobijarse”, señala Zeitlin.

“Por otra parte, el daño biológico de la exposición a los iones pesados de los GCR ​​todavía no se conoce bien, por lo que es difícil protegerse de este tipo de partículas añade. Por tanto, yo diría que estos rayos cósmicos galácticos suponen el problema más grande”.

Respecto a las formas de protegerse frente a la radiación, el investigador recuerda los tres métodos que se aplican en la Tierra: “A las personas que trabajan en instalaciones terrestres con fuentes de radiación se les enseña que hay tres puntos clave: maximizar la distancia a la fuente, poner un blindaje protector entre medias y reducir al mínimo el tiempo de exposición”.

Según Zeitlin, la primera medida no tiene sentido en el espacio porque la fuente está en todas partes, y el blindaje ayuda solo un poco, por lo que minimizar el tiempo de exposición es lo que realmente ayudaría: “Esto significa que lo mejor sería desarrollar sistemas de propulsión más rápidos para hacer el viaje más corto”.

Los científicos también proponen e investigan el desarrollo de contramedidas frente a la radiación, como medicamentos o suplementos nutricionales que los tripulantes pudieran tomar durante el largo viaje.

En cualquier caso, los datos que ha tomado y sigue tomando el Curiosity van a resultar de gran interés, no solo para conocer la radiación, sino también muchos otros aspectos del entorno y las condiciones que se encontrarán los astronautas. (Fuente: Science/SINC)