Mostrando entradas con la etiqueta Inventos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inventos. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de abril de 2013

Más cerca de poder leer los sueños



Científicos en Japón lograron acercarse más a la posibilidad de leer los sueños de una persona, según un nuevo estudio.

Los investigadores sometieron a voluntarios que dormían a escáneres cerebrales y poco después de despertarlos les preguntaron qué estaban soñando.

Los científicos descubrieron que las imágenes que se vieron en los sueños podían clasificarse en categorías amplias que estaban correlacionadas con la información que arrojaron los escáneres.

Tal como señala el estudio publicado en la revista Science, después de repetir el experimento, los investigadores lograron conjeturar el tema general del sueño de los participantes con una precisión del 60%.

Los científicos afirman que éste es un paso clave hacia el logro de una lectura precisa de los sueños.

Y ahora estudiarán si la actividad cerebral puede utilizarse para descifrar otros aspectos de los sueños, como las emociones que se experimentan al dormir.

El profesor Yukiyasu Kamitani, de los Laboratorios Computacionales de Neurociencia ATR en Kioto, expresó: "Tengo una firme creencia de que es posible la decodificación de sueños, al menos de ciertos aspectos particulares de éstos".

"Por eso no me sorprendieron mucho los resultados, pero sí me emocionaron" agregó.

Ondas cerebrales



Desde los tiempos del antiguo Egipto se ha estado tratando de entender los sueños. Pero ahora los científicos japoneses encontraron en este estudio una forma más directa de indagar en nuestras visiones nocturnas.
Persona dormida

El equipo utilizó escáneres de MRI (imágenes de resonancia magnética) con tres voluntarios mientras dormían.

Justo cuando éstos comenzaban a quedarse dormidos se les despertó y pidió que contaran lo que habían visto.

Cada imagen vista, desde estatuas de bronce hasta llaves, fue anotada independientemente de lo surrealista que fueran.

El experimento se repitió más de 200 veces con cada participante.

Los investigadores registraron los resultados en una base de datos, en la cual agruparon los objetos vistos en sueños en categorías similares visualmente.

Por ejemplo, hotel, casa y edificio, fueron agrupados en la categoría de "estructuras".

Con estos datos lograron encontraron patrones específicos de actividad cerebral que estaban correlacionados con las imágenes visuales.

En la etapa siguiente de pruebas, los científicos pudieron conjeturar con los escáneres cerebrales lo que los voluntarios estaban viendo en sus sueños con una precisión de 60%, según dijeron.

Los científicos ahora desean analizar etapas de sueño más profundo, cuando se cree que ocurren nuestros sueños más vívidos.

Y también investigarán si los escáneres pueden ayudar a descifrar las impresiones que experimentamos al dormir, como emociones, olores, colores y sensaciones físicas.
Fuente: bbc.co.uk

lunes, 11 de febrero de 2013

Los Nuevos Inventos No son Realmente Nuevos

Vivimos rodeados de novedades, pero en el vertiginoso mundo de la innovación tecnológica, hay muy pocas invenciones que en verdad son nuevas. Por lo menos eso es lo que sostiene Paul Martin, director de tecnología de la consultora Plextek, y así lo explica para la BBC:

Hoy en día, salvo muy pocas excepciones, no hay auténticas nuevas invenciones.
Contenido relacionado

Los publicistas quieren que creamos otra cosa, pero el reciclaje de invenciones y la polinización cruzada de tecnologías para nuevas aplicaciones están en el corazón del desarrollo tecnológico en el siglo XXI.

Más que esperar a que se encienda la lamparita, los verdaderos innovadores observan diferentes sectores y aplican tecnologías ya existentes de forma inesperada.

Un ejemplo: en 1876 Alexander Graham Bell inventó el teléfono.

Muchos años después, en 2007, Steve Jobs nos presentó el iPhone. A pesar de todo el bombo publicitario, no era una nueva invención. Era solo un teléfono mucho mejor que cualquiera de los anteriores.

Cuando el iPhone llegó a las tiendas, ya habíamos visto muchas versiones telefónicas portátiles, y en los 90 ya había teléfonos inteligentes.

Pero su aparición causó tanta agitación porque incluía varios supuestos "primeros": fue comúnmente visto como el primer teléfono con pantalla táctil, por ejemplo.

Sin embargo, la tecnología de pantalla táctil no era nueva en sí misma. Apareció por primera vez en 1960, y se había utilizado en otros celulares anteriores al iPhone.

De forma similar, cuando Apple introdujo el acelerómetro en sus teléfonos móviles, fue ampliamente percibido como una nueva tecnología.
iphone

Apple consiguió que el iPhone se percibiera como algo totalmente nuevo.

Pero antes del iPhone, los acelerómetros (instrumentos que miden la aceleración, calculan los movimientos y determinan la posición de un cuerpo) se utilizaban en vehículos, dispositivos médicos y sistemas de navegación.

Pero al aplicar esta tecnología en sus smartphones y al promocionar agresivamente sus beneficios, Apple cambió la percepción de los consumidores sobre lo que era posible con un teléfono inteligente.

La reacción fue positiva y apabullante. Sólo hay que ver la abundancia de populares aplicaciones para iPhone que aprovechan las ventajas del acelerómetro.

Lo que se consiguió con el primer iPhone fue realmente revolucionario, pero fue el resultado de innovación muy ingeniosa, con tecnologías prexistentes utilizadas de nuevas maneras. No fue una invención nueva.


Más que una cuestión semántica

En caso de que haya alguna duda, este tipo de invención es, por supuesto, algo bueno.

Es la razón de que el progreso tecnológico mantenga esa velocidad arrolladora.

La mayoría de los sectores industriales ya no trabajan aislados. En cambio, aprenden de los éxitos y errores de unos y otros.

Usar tecnología prexistente de un modo diferente puede ser incluso más barato y una manera más fácil de acceder al mercado que "reinventar la rueda".

Lo que no es tan bueno es la falta de reconocimiento de estos procesos.

Se presenta a los consumidores una "ilusión de invención", que en realidad es una herramienta de mercadeo para dar la impresión de productos revolucionarios.

Es un ciclo muy difícil de romper, en especial por el apetito de los medios de comunicación por las historias sensacionalistas. Y también limita las oportunidades de empresas sólidas cuyas novedades no son quizás tan sexys.

También significa que muchos emprendedores están buscando innovación en el lugar equivocado.

Existe una idea errónea de que las grandes ideas vienen de una hoja en blanco, pero esto no es verdad. Los buenos creativos desarrollan mejores y más ingeniosos diseños de productos si saben lo que quieren conseguir y dónde pueden buscar el conocimiento práctico que necesitan.

Las mejores ideas necesitan información, no sólo inspiración, y esta información debería extraerse de una variedad más amplia de sectores.

Peor aún, algunas industrias permanecen cerradas a este tipo de invención cruzada. Esto, unido a cadenas de abastecimiento restrictivas, está limitando el progreso tecnológico.

Un ejemplo es la cadena global de suministros del sector automotor, que ha sido históricamente difícil de penetrar. Los fabricantes no han estado expuestos a las nuevas ideas de los proveedores tecnológicos.

La industria global de la tecnología se beneficiaría enormemente si hubiera más reconocimiento para la innovación y más estímulo para la investigación y la colaboración multisectorial.

En la industria automotriz británica se creó la red de innovación automotriz NMI específicamente para ocuparse de estos problemas.

Por último, deberíamos sentirnos orgullosos de nuestra inventiva al utilizar técnicas que ya existen de forma inesperada y fascinante.

En este mundo hiperconectado, las industrias aisladas se quedarán atrás.
Fuente : bbc.co.uk